Delkia Estudio

Qué resolvemos cuando el local no puede cerrar

Cada servicio de Delkia Estudio existe para destrabar un problema concreto de un espacio en funcionamiento. No vendemos muebles sueltos: relevamos, dibujamos y fabricamos piezas que encajan en la forma real del lugar y en la rutina de quien lo usa todos los días.

Relevamiento y planos antes de fabricar

Medimos en el sitio, entre parantes, dinteles y tomas, y volcamos todo en planos de planta. Así el cómputo de materiales sale de una cota verificada y no de una estimación de catálogo.

Mobiliario técnico hecho a medida

Escritorios, mesas de reunión, módulos de archivo y mostradores en melamina, acero y madera maciza. Elegimos el material según el tránsito y el desgaste previsto, no por tendencia.

Iluminación y acústica coordinadas

Proyectamos ambas capas en el mismo plano para que las luminarias lineales no dejen el techo como una superficie que devuelve todo el sonido. Una decisión temprana ahorra reabrir el cielorraso después.

Instalación por etapas

Armamos el montaje por zonas y no por gremios, con protecciones de piso y un horario acordado para las tareas con ruido. Al cierre de cada jornada queda claro qué sigue operativo.

Ajuste de herrajes y terminaciones

Regulamos patas, bisagras y correderas importadas una vez instalado el mueble, sobre el piso real y con el uso ya encima. Es el paso que evita correcciones a las semanas.

Delkia Estudio: service list
El relevamiento in situ define el resto del proyecto: cotas, materiales y fases de montaje.

Si querés ver cómo aplicamos este criterio en un local en marcha, mirá nuestro enfoque de trabajo. Y si preferís empezar por una visita de medición, escribinos desde la página de contacto.

Un caso de equipamiento por etapas en un local en funcionamiento

El siguiente caso se presenta como ejemplo de trabajo, no como un proyecto identificado con un cliente. Sirve para mostrar cómo se ordena una intervención cuando el espacio no puede dejar de operar y el mobiliario debe convivir con la actividad diaria.

Contexto

Un local comercial de superficie reducida, con atención al público durante casi toda la jornada y una trastienda usada a la vez como depósito y archivo. El mobiliario existente era heterogéneo: un mostrador de melamina con cantos abiertos, estanterías metálicas sin anclaje y una mesa de trabajo improvisada. La iluminación se resolvía con tubos lineales sobre el salón y no había tratamiento acústico, de modo que el ruido de la calle y las conversaciones se acumulaban en el techo.

Tarea

Reemplazar el mostrador, ordenar el guardado de la trastienda y mejorar las condiciones de luz y sonido sin cerrar el local. El pedido incluía una línea de módulos de archivo accesibles desde el pasillo, una mesa de reunión para cuatro personas y una zona de espera con asientos fijos. También se necesitaba prever el paso de instalaciones para no reabrir el cielorraso en una segunda intervención.

Restricciones

El local no podía interrumpir la atención, así que cualquier tarea con ruido debía concentrarse en horarios acordados. La profundidad libre frente a la línea de caja era escasa y condicionaba el ancho del nuevo mostrador. El piso presentaba un desnivel leve entre el salón y la trastienda, lo que obligaba a regular patas y zócalos en cada módulo. Además, el acopio de materiales tenía que reducirse al mínimo para no ocupar superficie útil.

Enfoque

El trabajo comenzó con un relevamiento in situ y planos de planta que registraron cotas, puntos de luz y ubicación de tomas. A partir de ahí se armó un cómputo de materiales por etapas y se coordinó con los gremios intervinientes. El mostrador se resolvió con estructura de acero y frente de madera maciza para permitir reparaciones futuras; los módulos de archivo, en melamina con cantos sellados; y la mesa de reunión, con tablero macizo sobre patas regulables. En el cielorraso se dejaron previstas las canalizaciones para luminarias lineales y paneles absorbentes.

Resultado de referencia

Como escenario de referencia, el montaje se organizó por zonas: primero los módulos que no interferían con la atención, después el guardado provisorio y al final la línea de caja. Cada jornada cerraba con un sector operativo y con las protecciones de piso retiradas. El ajuste de herrajes importados se hizo sobre el final, cuando el mobiliario ya estaba anclado y nivelado.

Los datos de este caso son un ejemplo de trabajo y no corresponden a un cliente ni a un local determinado. El punto de partida real de cualquier proyecto es una visita de medición y una propuesta con planos, plazos y presupuesto detallado.

Alcance del servicio: qué resolvemos y qué dejamos fuera

Antes de fabricar cualquier mueble conviene saber hasta dónde llega nuestro trabajo. Delkia Estudio toma el relevamiento in situ, dibuja los planos de planta, calcula el cómputo de materiales y coordina los gremios que intervienen en iluminación, acústica y electricidad. Sobre esa base fabricamos escritorios, mesas de reunión, módulos de archivo y mostradores en melamina, acero y madera maciza, con instalación por etapas y ajuste de herrajes importados. Lo que sigue aclara los límites reales del encargo para que la propuesta llegue sin sorpresas.

Incluido en el encargo

  • Relevamiento in situ con cotas, niveles y ubicación de tomas, desagües y puntos de luz existentes.
  • Planos de planta y vistas de las piezas a fabricar, con cómputo de materiales por etapa.
  • Fabricación de mobiliario a medida en melamina, acero y madera maciza, con herrajes importados.
  • Coordinación de gremios de electricidad, iluminación y acústica cuando el proyecto lo requiere.
  • Instalación por etapas y ajuste final de puertas, cajones y patas regulables.

Fuera del alcance

  • Obra húmeda: albañilería, revoques, contrapisos y modificaciones estructurales.
  • Instalaciones de gas, sanitarias o de incendio, que quedan a cargo de profesionales habilitados.
  • Compra de equipamiento suelto como sillas, monitores, heladeras o aire acondicionado.
  • Mudanza, retiro de escombros y guardado de mobiliario que el cliente decida conservar.
  • Trámites de habilitación comercial, planos municipales y permisos de obra.

Condiciones y datos a confirmar antes de empezar

Acceso y horarios

El local debe estar disponible para el relevamiento y para el montaje. Si la actividad no se detiene, acordamos por escrito qué zonas se liberan en cada jornada y en qué franja se realizan las tareas con ruido.

Medidas y estado del inmueble

Las cotas se toman en obra, no sobre planos anteriores. Si aparecen desniveles, humedad o instalaciones fuera de norma, se informan y se ajusta el cómputo antes de cortar material.

Materiales y plazos

La disponibilidad de melamina, perfiles de acero y madera maciza varía según el proveedor. Los plazos de fabricación se confirman en la propuesta, junto con el presupuesto detallado y las etapas de instalación.

De la primera consulta al mobiliario instalado

El recorrido empieza con una visita de medición y termina con planos, plazos y presupuesto en la mano. Estos son los pasos que sigue cualquier encargo, sea una oficina chica o un local en plena actividad.

Qué necesitamos de tu lado

  1. Coordinamos la visita

    Nos escribís con el tipo de espacio y la superficie aproximada. Con eso definimos día y horario para el relevamiento in situ, sin interrumpir la jornada de trabajo.

  2. Relevamos y medimos

    Tomamos cotas reales, ubicación de tomas, desagües y niveles de piso. Si el local está en uso, registramos también cómo circula la gente y dónde conviene guardar.

  3. Recibís la propuesta

    Volvés con planos de planta, cómputo de materiales, plazos de fabricación y presupuesto detallado. Ahí revisás y ajustás antes de que se corte la primera pieza.

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