Contexto
Un local comercial de superficie reducida, con atención al público durante casi toda la jornada y una trastienda usada a la vez como depósito y archivo. El mobiliario existente era heterogéneo: un mostrador de melamina con cantos abiertos, estanterías metálicas sin anclaje y una mesa de trabajo improvisada. La iluminación se resolvía con tubos lineales sobre el salón y no había tratamiento acústico, de modo que el ruido de la calle y las conversaciones se acumulaban en el techo.